Un nuevo estudio amplía el panorama cambiante sobre quiénes desarrollan cáncer de pulmón
Un nuevo estudio ha revelado que una proporción cada vez mayor de personas diagnosticadas con cáncer de pulmón nunca había fumado, lo que refuerza la evidencia de que el perfil tradicional del cáncer de pulmón ya no refleja la realidad de todas las personas afectadas por la enfermedad.
Los investigadores analizaron a 5.131 personas con cáncer de pulmón de células no pequeñas (CPCNP) tratadas entre 2005 y 2024. Descubrieron que la proporción de personas diagnosticadas que nunca habían fumado aumentó del 12,3 % en 2005 al 18,0 % en 2024.
El estudio también reveló que las personas diagnosticadas con cáncer de pulmón que nunca habían fumado solían ser, en mayor medida, mujeres, personas menores de 50 años, personas mayores de 80 años, personas de raza negra e hispanas. El mayor aumento a lo largo del tiempo se observó entre las mujeres hispanas.
Aunque la investigación se llevó a cabo en un único centro oncológico de Estados Unidos, aporta otro dato importante al panorama mucho más amplio que se está perfilando a partir de la investigación sobre el cáncer de pulmón.
El tabaquismo sigue siendo el principal factor de riesgo del cáncer de pulmón, y reducir el consumo de tabaco es una de las formas más eficaces de disminuir el riesgo de padecer la enfermedad. Sin embargo, no todas las personas que padecen cáncer de pulmón tienen antecedentes de tabaquismo. Cada vez más, las investigaciones demuestran que el cáncer de pulmón afecta a un grupo más amplio de personas de lo que muchos suponen.
Una proporción cada vez mayor de las personas diagnosticadas nunca había fumado
Los investigadores revisaron los historiales médicos de más de 5.000 personas a las que se les había diagnosticado un cáncer de pulmón no microcítico a lo largo de casi dos décadas.
En total, 715 personas (el 13,9 %) nunca habían fumado.
Al analizar la evolución a lo largo del tiempo, observaron que la proporción de diagnósticos en personas que nunca habían fumado aumentó de forma constante, pasando del 12,3 % al 18,0 %, lo que supone un incremento anual estadísticamente significativo.
Tras tener en cuenta otros factores, las personas que nunca habían fumado tenían una probabilidad significativamente mayor de:
mujeres
menor de 50 años
mayores de 80 años
Negro
Hispano.
Los investigadores sugieren que estos resultados respaldan la necesidad de seguir trabajando en el desarrollo de métodos para identificar el riesgo de cáncer de pulmón que tengan en cuenta factores más allá del simple historial de tabaquismo.
Es importante destacar que el estudio analizó la proporción de personas diagnosticadas con cáncer de pulmón que nunca habían fumado dentro de este grupo de pacientes. No demuestra que la incidencia global del cáncer de pulmón en personas que nunca han fumado haya aumentado en el conjunto de la población.
Otra pieza de un panorama más amplio
Este estudio no es un caso aislado.
En los últimos dos años, varios estudios han puesto en tela de juicio las creencias arraigadas sobre quiénes desarrollan cáncer de pulmón.
Las investigaciones han puesto de relieve el creciente reconocimiento del cáncer de pulmón en personas que nunca han fumado, la creciente preocupación por el cáncer de pulmón de aparición precoz en adultos jóvenes y las importantes diferencias en la forma en que el cáncer de pulmón afecta a las mujeres.
En conjunto, estos hallazgos sugieren que nuestra comprensión del cáncer de pulmón es cada vez más matizada.
El cáncer de pulmón no es una enfermedad única con una única causa. Diversas alteraciones genéticas, exposiciones ambientales y factores biológicos contribuyen a aumentar el riesgo. Los investigadores siguen estudiando por qué algunos grupos parecen verse afectados con mayor frecuencia de lo esperado y qué podría significar esto para la prevención, el diagnóstico y el tratamiento.
Cuestionar las suposiciones
Muchas personas siguen considerando el cáncer de pulmón como una enfermedad que afecta principalmente a personas mayores con antecedentes de tabaquismo.
Esa percepción puede contribuir al estigma y puede influir en la forma en que las personas interpretan los síntomas persistentes o su propio riesgo.
La concienciación debe reflejar lo que indican los datos.
Fumar sigue siendo el principal factor de riesgo de cáncer de pulmón. Al mismo tiempo, es importante tener en cuenta que cualquier persona puede desarrollar cáncer de pulmón, incluso quienes nunca han fumado.
Comprender mejor quiénes desarrollan cáncer de pulmón podría contribuir a aumentar la concienciación, impulsar la investigación sobre otros factores de riesgo y servir de base para futuros enfoques destinados a identificar a las personas que podrían beneficiarse de las pruebas de detección.
¿Qué va a pasar ahora?
Este estudio no modifica las recomendaciones actuales sobre el cribado del cáncer de pulmón.
Sin embargo, esto se suma a las investigaciones en curso que analizan si los futuros métodos de evaluación del riesgo de cáncer de pulmón deberían tener en cuenta una gama más amplia de factores, además de los antecedentes de tabaquismo.
Será importante realizar más estudios en poblaciones más amplias y diversas, incluso en toda Europa, para comprender si se observan patrones similares en otros lugares.
A medida que las pruebas siguen acumulándose, hay un mensaje que cada vez resulta más evidente.
El cáncer de pulmón puede afectar a cualquier persona. Ser consciente de ello es un paso importante para reducir el estigma, fomentar el diagnóstico precoz y garantizar que las personas que desarrollan cáncer de pulmón no pasen desapercibidas por no ajustarse a los estereotipos tradicionales sobre la enfermedad.
Fuentes
Ha G, Vimolratana M, Chudgar NP, et al. Informe breve sobre los patrones sociodemográficos del cáncer de pulmón en personas que nunca han fumado. Clinical Lung Cancer. Publicado en línea el 2 de julio de 2026.