El ADN libre circulante (ctDNA) y el ARN libre circulante (ctRNA) en el cáncer de pulmón: ¿qué nos puede revelar la biopsia líquida?
Los análisis de sangre se están utilizando para obtener más información sobre los tumores pulmonares.
Una biopsia líquida permite detectar ADN tumoral en la sangre para identificar biomarcadores que puedan orientar el tratamiento. Los investigadores también están estudiando el ARN tumoral, que puede resultar especialmente útil para detectar ciertas fusiones génicas.
Los nuevos datos que se presentarán en la Conferencia Mundial sobre Cáncer de Pulmón (WCLC) de 2026 sugieren que el análisis conjunto del ADN tumoral circulante (ctDNA) y el ARN tumoral circulante (ctRNA) permite identificar algunos reordenamientos con implicaciones clínicas que podrían pasar desapercibidos si solo se analizara el ctDNA.
Sin embargo, la identificación de dianas terapéuticas es solo una de las aplicaciones de la biopsia líquida. El ADN tumoral circulante (ctDNA) también se está estudiando para el seguimiento del cáncer, la identificación de la resistencia al tratamiento y la detección de signos de enfermedad residual tras la cirugía.
La biopsia líquida en el cáncer de pulmón
En una biopsia de tejido se extraen células directamente de un tumor. En una biopsia líquida se busca material procedente de un tumor en una muestra de sangre.
Uno de los principales parámetros que se analizan es el ADN tumoral circulante, o ctDNA. Las células cancerosas pueden liberar pequeños fragmentos de su ADN al torrente sanguíneo. Estos fragmentos pueden contener alteraciones genéticas presentes en el tumor.
En el cáncer de pulmón no microcítico (CPNM) avanzado, las pruebas de ADN libre circulante (ctDNA) pueden ayudar a identificar biomarcadores relacionados con los tratamientos dirigidos. Pueden resultar especialmente útiles cuando no se dispone de tejido tumoral suficiente para realizar un análisis completo o cuando resulta difícil obtener otra muestra de tejido.
Una revisión reciente publicada en JAMA describe varios usos del ADN libre circulante (ctDNA) en el cáncer, entre los que se incluyen la identificación de alteraciones genéticas que puedan afectar al tratamiento, el seguimiento de la progresión de la enfermedad y la detección de cáncer residual tras el tratamiento.
Cómo se utiliza el ADN libre circulante (ctDNA) en el cáncer de pulmón no microcítico (NSCLC)
Algunos tipos de cáncer de pulmón están provocados por alteraciones genéticas específicas. Entre ellas pueden figurar alteraciones relacionadas con los genes EGFR, ALK, ROS1, BRAF, MET y RET, entre otros.
La detección de uno de estos cambios puede influir en los tratamientos disponibles.
El ADN libre circulante (ctDNA) también puede proporcionar información sobre la evolución del cáncer. Por ejemplo, pueden producirse nuevas alteraciones genéticas cuando un tumor se vuelve resistente al tratamiento. En ocasiones, los análisis de sangre pueden detectar estas alteraciones sin necesidad de realizar otra biopsia de tejido.
Hay limitaciones. No todos los tumores liberan suficiente ADN en la sangre como para que pueda detectarse. Por lo tanto, un resultado negativo de ADN libre circulante (ctDNA) no siempre significa que no exista una alteración relevante para el tratamiento.
ctARN y fusiones génicas
El ARN es diferente del ADN.
El ADN almacena las instrucciones genéticas de una célula. El ARN ayuda a la célula a utilizar esas instrucciones.
Las células cancerosas también pueden liberar ARN al torrente sanguíneo. A esto se le denomina ARN tumoral circulante, o ctRNA.
El ARN puede resultar útil a la hora de buscar fusiones génicas. Una fusión génica se produce cuando partes de dos genes diferentes se unen entre sí. Algunas fusiones génicas pueden provocar cáncer de pulmón y también permiten identificar a las personas que podrían ser candidatas a un tratamiento dirigido.
Las pruebas de ADN detectan la propia reordenación genética. El ARN puede revelar el mensaje generado por dicha reordenación. En el caso de algunas fusiones, esto puede facilitar la detección del cambio.
Por lo tanto, el ADN y el ARN resultan útiles para detectar diferentes tipos de alteraciones. Analizar ambos puede aumentar las posibilidades de detectar algunas fusiones génicas.
Evidencia a favor de las pruebas combinadas de ADN libre circulante (ctDNA) y ARN libre circulante (ctRNA)
El estudio prospectivo LIQUIK investigó la combinación de pruebas de ctDNA y ctRNA en personas con CPCNP metastásico no escamoso de nuevo diagnóstico.
La incorporación de ctRNA aumentó la detección de reordenamientos genéticos confirmados mediante análisis tisular en un 28,6 % en comparación con el uso exclusivo de ctDNA. Además, en el estudio, la biopsia líquida combinada resultó más rápida que la secuenciación de nueva generación de muestras tisulares.
En general, el análisis de sangre detectó menos casos positivos según los biomarcadores que los análisis de tejido.
Los investigadores llegaron a la conclusión de que las pruebas combinadas de ctDNA y ctRNA podrían complementar los análisis de tejido, sobre todo a la hora de detectar reordenamientos genéticos que justifiquen una intervención.
Nuevos datos sobre el ctDNA y el ctRNA en el WCLC 2026
Un nuevo análisis que se presentará en el WCLC 2026 ha estudiado las pruebas combinadas de biopsia líquida de ctDNA y ctRNA en 602 personas con CPCNP.
Los investigadores descubrieron que el 38,5 % presentaba al menos una alteración genética relevante, es decir, un cambio que podría influir en la elección del tratamiento.
Entre los resultados relacionados con fusiones con implicaciones clínicas y el salto del exón 14 del gen MET, el ctRNA identificó alteraciones que los análisis de ctDNA no habían detectado.
Los investigadores informaron de 12 reordenamientos detectados únicamente mediante el ctRNA. En general, la incorporación del ctRNA supuso un aumento relativo del 38,7 % en la detección de reordenamientos clínicamente relevantes en comparación con el uso exclusivo del ctDNA.
Entre los hallazgos adicionales se incluyeron alteraciones relacionadas con los genes ALK, ROS1 y RET.
El resumen, titulado «Detección mejorada de fusiones con potencial terapéutico en el cáncer de pulmón no microcítico mediante el análisis combinado de ADN libre circulante (ctDNA) y ARN libre circulante (ctRNA)», se presentará en el WCLC 2026 en Seúl.
ADN libre circulante tras la cirugía
La investigación sobre la biopsia líquida también se está extendiendo al cáncer de pulmón en fases más tempranas.
Tras la cirugía, en ocasiones pueden quedar en el organismo cantidades muy pequeñas de cáncer que no se aprecian en una exploración. A esto se le suele denominar «enfermedad residual molecular» (ERM).
Los investigadores están estudiando si el ADN libre circulante (ctDNA) puede ayudar a detectar esta enfermedad residual e identificar a las personas con mayor riesgo de recidiva.
Un estudio publicado en julio de 2026 en la revista «npj Precision Oncology» realizó un seguimiento de 119 personas con carcinoma de pulmón no microcítico (CPNM) resecado. Entre las personas cuyo cáncer reapareció posteriormente, el seguimiento longitudinal del ADN libre circulante (ctDNA) detectó enfermedad residual mínima (MRD) en el 48,1 %.
En esos casos, el ADN tumoral circulante (ctDNA) se hizo detectable una mediana de 6,53 meses antes de que se observara la recidiva en las pruebas de imagen. Las personas que se mantuvieron negativas para el ctDNA también obtuvieron mejores resultados en el estudio.
El resultado también pone de manifiesto una limitación importante. A más de la mitad de las personas cuyo cáncer reapareció no se les detectó la enfermedad residual mínima (MRD) mediante el método de ADN tumoral circulante (ctDNA) utilizado en este estudio.
Actualmente, un resultado negativo no permite confirmar que no quede rastro alguno de cáncer.
Los límites de la biopsia líquida
La biopsia líquida no sustituye a los análisis de tejido en todos los casos.
El tejido puede aportar información que una muestra de sangre no puede proporcionar, y algunos tumores liberan muy poco ADN o ARN al torrente sanguíneo.
Los resultados también pueden depender del tipo de prueba utilizada y de la mutación genética que se esté investigando.
Esto significa que los médicos pueden combinar los análisis de tejido y de sangre. Si en una biopsia líquida no se detecta ninguna alteración que justifique una intervención, puede que siga siendo necesario realizar más análisis de tejido cuando sea posible y clínicamente adecuado.
El estudio LIQUIK también reveló diferencias entre los distintos análisis de biopsia líquida. Una prueba de ADN libre circulante (ctDNA) detectó algunos biomarcadores que otra no detectó, y viceversa.
La forma en que realizamos las pruebas puede influir en los resultados que obtenemos.
Dónde podrían encajar las pruebas combinadas de ADN y ARN
Los estudios recientes apuntan en la misma dirección: la incorporación de ARN permite detectar algunos reordenamientos relevantes que se pasan por alto en los análisis de sangre que se basan únicamente en el ADN.
Para las personas con CPCNP, esto puede ser importante, ya que identificar una alteración sobre la que se pueda actuar podría abrir la puerta a una opción terapéutica diferente.
Al mismo tiempo, se está investigando el uso de la biopsia líquida para diversas finalidades. Entre ellas se incluyen la elección del tratamiento en casos de enfermedad avanzada, la identificación de cambios en la resistencia, el seguimiento del cáncer y la detección de enfermedad residual tras la cirugía.
Estos usos no se encuentran todos en la misma fase de desarrollo.
Las pruebas combinadas de ctDNA y ctRNA ofrecen otra forma de obtener información molecular sobre un tumor. La siguiente pregunta es cómo deberían utilizarse junto con los análisis de tejido en la atención habitual del CPCNP.
Puntos clave
La biopsia líquida busca material tumoral en la sangre.
El ADN libre circulante (ctDNA ) permite identificar alteraciones genéticas que pueden orientar el tratamiento en algunas personas con CPCNP avanzado.
El ctRNA puede aportar información útil, sobre todo en el caso de algunas fusiones génicas.
El estudio LIQUIK reveló que la incorporación del ctRNA aumentó la detección de reordenamientos genéticos confirmados mediante análisis de tejido en un 28,6 % en comparación con el uso exclusivo del ctDNA.
Los nuevos datos del estudio WCLC 2026, realizados en 602 personas con cáncer de pulmón no microcítico (CPNM), indican un aumento relativo del 38,7 % en la detección de reordenamientos susceptibles de tratamiento cuando se añadió el ARN libre circulante (ctRNA) al ADN libre circulante (ctDNA).
El ADN libre circulante (ctDNA) también se está estudiando para el seguimiento del tratamiento y la detección de enfermedad residual molecular tras la cirugía.
Un resultado negativo en la biopsia líquida no descarta la presencia de una alteración clínica relevante o de enfermedad residual.
Los análisis de tejido siguen siendo una parte importante del diagnóstico del cáncer de pulmón y de los análisis de biomarcadores.
Fuentes
Mezzanotte-Sharpe J, Piemonte K, Park BH. «Biopsias líquidas para el cáncer: una revisión sobre ciencia traslacional». JAMA. Publicado el 10 de agosto de 2026.Samol J, Ng D y cols. Estudio prospectivo multicéntrico para evaluar una biopsia líquida combinada de ADN tumoral circulante y ARN tumoral circulante en el cáncer de pulmón no microcítico metastásico (LIQUIK). JCO Precision Oncology. 2025.Wang BX, Jiang H, Ou W, et al. La dinámica perioperatoria del ADN libre circulante (ctDNA) permite predecir los resultados en el cáncer de pulmón no microcítico (NSCLC) resecable mediante un ensayo ultrasensible y rentable. npj Precision Oncology. Publicado el 23 de julio de 2026.Jani CT, Negret L, Dormady S, et al. «Detección mejorada de fusiones tratables en el cáncer de pulmón no microcítico mediante el análisis combinado de ADN libre circulante (ctDNA) y ARN libre circulante (ctRNA)». WCLC 2026, resumen M011.05.