¿Puede el vapeo provocar cáncer de pulmón? Lo que indican los datos más recientes

Un hombre de unos 30 años sentado en el suelo fumando un cigarrillo electrónico

«Es probable que los cigarrillos electrónicos con nicotina sean cancerígenos»
Fuente: Carcinogenesis, 2026

Un nuevo artículo, revisado por pares, ha reforzado las preocupaciones sobre el vapeo y el riesgo de cáncer.

El artículo, publicado en la revista *Carcinogenesis*, concluye que los cigarrillos electrónicos con nicotina probablemente sean cancerígenos y que puedan provocar un número indeterminado de casos de cáncer de pulmón y de cáncer oral.

Esto no es lo mismo que disponer de datos humanos a largo plazo, recopilados a lo largo de décadas, que muestren exactamente cuántas personas que utilizan cigarrillos electrónicos acabarán desarrollando cáncer de pulmón. Los autores describen la carga como indeterminada, y se trata de una evaluación cualitativa del riesgo, no de un estudio poblacional a largo plazo que haya seguido a grandes grupos de personas durante muchos años.

Así que, cuando la gente pregunta si el vapeo puede provocar cáncer de pulmón, la respuesta más precisa en este momento es la siguiente: la advertencia es más contundente que antes, pero los conocimientos científicos al respecto aún están en desarrollo.

Lo que dice el nuevo artículo

El nuevo artículo recopila datos procedentes de estudios en humanos, estudios en animales e investigaciones sobre los mecanismos biológicos publicados entre 2017 y mediados de 2025. Analiza los cambios biológicos relacionados con el desarrollo del cáncer, entre los que se incluyen el daño en el ADN, el estrés oxidativo, la inflamación y la lesión tisular. Además, se basa en datos de estudios en animales y en informes de casos en humanos.

En conjunto, los autores afirman que estas pruebas apuntan ahora a que los cigarrillos electrónicos a base de nicotina probablemente sean cancerígenos para las personas que los consumen. Esto se suma a una preocupación cada vez mayor.

Se trata de un artículo académico formal publicado en una revista revisada por pares, no de un simple titular o artículo de opinión.

¿Es esto algo completamente nuevo?

No del todo. Se basa en un trabajo anterior de la Sociedad Australiana de Oncología Clínica, que en 2025 advirtió de que los cigarrillos electrónicos con nicotina probablemente fueran cancerígenos y pudieran provocar cáncer de pulmón y de boca.

La novedad ahora es que la advertencia se ha reforzado en un artículo publicado en una revista científica revisada por pares. Esto confiere mayor peso científico a la cuestión, aunque las conclusiones siguen siendo objeto de debate.

¿Provoca el vapeo cáncer de pulmón?

La respuesta sincera es que todavía no disponemos del tipo de datos a largo plazo en seres humanos que permitirían a los investigadores cuantificar con exactitud el riesgo a lo largo del tiempo.

Pero la tendencia es clara. Las pruebas que apuntan a un riesgo de cáncer son más sólidas que antes. El nuevo estudio afirma que los cigarrillos electrónicos con nicotina probablemente sean cancerígenos y puedan provocar un número indeterminado de casos de cáncer de pulmón y de boca.

Por lo tanto, sería erróneo afirmar que el vapeo es inofensivo. También sería erróneo afirmar que ya se conoce con exactitud el riesgo de cáncer a largo plazo. Las pruebas actuales se sitúan en un término medio: son lo suficientemente graves como para ser motivo de preocupación, pero aún no permiten responder a todas las preguntas.

Por qué sigue siendo objeto de debate

Parte del debate gira en torno al tiempo.

Los cigarrillos electrónicos llevan en el mercado muy poco tiempo como para que los investigadores puedan hacer un seguimiento de los casos de cáncer a lo largo de varias décadas, tal y como hicieron finalmente con el tabaco. Esa falta de datos a largo plazo es una de las razones por las que algunos expertos afirman que las conclusiones deben tomarse con cautela. En los comentarios de expertos recopilados por el Science Media Centre del Reino Unido, algunos investigadores argumentaron que el análisis podría ir más allá de lo que permiten las pruebas actuales y señalaron que la dosis, la exposición y la comparación con el tabaquismo son factores importantes.

Esa crítica debería tomarse en serio.

Al mismo tiempo, los autores del nuevo artículo sostienen que esperar a disponer de datos demográficos de varias décadas antes de actuar supondría repetir los errores cometidos con el tabaco, en cuyo caso las primeras señales de alerta biológicas ya eran visibles mucho antes de que se hiciera evidente el impacto total sobre la salud pública.

Algunos expertos también han advertido de que dar demasiada importancia a este estudio podría reforzar erróneamente la idea de que el vapeo es tan perjudicial como fumar y podría disuadir a algunos fumadores de dar el paso.

Vapear no es fumar, pero eso no significa que sea seguro

Es aquí donde la conversación suele volverse confusa.

En el Reino Unido, las recomendaciones del Gobierno indican que el vapeo es menos nocivo que fumar y puede ayudar a los fumadores adultos a dejar de fumar. Sin embargo, esas mismas recomendaciones también dejan claro que, si no se fuma, no se debe vapear, y que los niños nunca deben vapear.

La Organización Mundial de la Salud también afirma que los cigarrillos electrónicos son perjudiciales para la salud y no son seguros, aunque deja claro que aún es demasiado pronto para ofrecer una respuesta definitiva sobre sus efectos a largo plazo.

Ambas cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo. El vapeo puede ser menos nocivo que fumar para algunos fumadores adultos que dejan de fumar por completo. Eso no significa que el vapeo sea inofensivo, especialmente para los jóvenes o para las personas que, de otro modo, no habrían consumido productos con nicotina.

Este contexto es importante. Este artículo no afirma que el vapeo sea tan perjudicial como fumar, y no debería disuadir a los fumadores de dejar los cigarrillos. La preocupación aquí es que los cigarrillos electrónicos no son inofensivos, que la advertencia sobre el cáncer se ha reforzado y que los jóvenes y los no fumadores necesitan una mayor protección.

¿Por qué es tan importante esto para los jóvenes?

Esta parte ya está lo suficientemente clara como para actuar en consecuencia.

La OMS afirma que el consumo de cigarrillos electrónicos entre los niños y los jóvenes está aumentando en muchos países y que estos productos suelen promocionarse de formas que resultan atractivas para el público más joven. La OMS también señala que los datos demuestran de forma sistemática que el consumo de cigarrillos electrónicos aumenta el inicio del consumo de cigarrillos convencionales entre los jóvenes no fumadores.

Esto significa que no se trata solo de un debate sobre las futuras estadísticas de cáncer. También es un debate sobre la adicción a la nicotina, el inicio del consumo entre los jóvenes y los daños evitables en la actualidad.

En resumen

Un nuevo artículo, revisado por pares, ha aportado nuevos datos. No resuelve todas las dudas ni nos ofrece una cifra definitiva sobre el riesgo de cáncer de pulmón. Sin embargo, refuerza la preocupación de que los cigarrillos electrónicos con nicotina puedan provocar cáncer de pulmón y cáncer oral.

Así que, cuando la gente pregunta si vapear puede provocar cáncer de pulmón, la respuesta más precisa en este momento es la siguiente:

Las pruebas son cada vez más contundentes, la advertencia es más grave que antes y hay que tomársela en serio.

Nota del editor: Desde la publicación de este artículo, las reacciones de los expertos también han puesto de relieve las críticas a los métodos del estudio y al alcance que pueden tener sus conclusiones. Puedes leer aquí el resumen de los comentarios de los expertos elaborado por el Science Media Centre.

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